“La longevidad depende un 20% de los genes y un 80% de los hábitos de vida”

La directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, ha centrado su actividad investigadora en los telómeros, una estructura de nuestros cromosomas de los que ella y su equipo han obtenido una información valiosa para entender más a fondo el proceso de envejecimiento.

– ¿Cuál es el secreto de que ciertas personas lleguen a los cien años y otras no? ¿Hay una explicación científica?

– Hay variantes (mutaciones) en determinados genes que están presentes en los centenarios y en los supercentenarios, y que podrían explicar, al menos en parte, su mayor longevidad. Sin embargo, esto es solo la punta del iceberg de la longevidad. La longevidad tiene al menos dos componentes, uno de ellos es genético (variantes en genes) que podría representar hasta el 20%, y el otro componente son factores ambientales (hábitos de vida, alimentación, estrés…). Además, los factores ambientales pueden afectar a la función de los genes a través de lo que se denomina epigenética (que actúa como un interruptor para apagar o encender genes).

– ¿Se ha comprobado en laboratorio?

– Se puede poner un ejemplo concreto en el caso de la longitud de los telómeros, que sabemos que modula la longevidad desde en el gusano ‘C. elegans’ hasta en humanos, y que se ha considerado como uno de los procesos moleculares fundamentales que determinan el envejecimiento. La longitud de telómeros depende tanto de los genes -alteraciones en el gen del enzima telomerasa puede llevar a tener telómeros muchísimo mas cortos de los normal- como de factores ambientales. Fumar, la obesidad, la inflamación actúan negativamente sobre los telómeros. El ejercicio, la nutrición adecuada, en cambio, influyen positivamente sobre ellos.

-¿Cuántos años puede llegar a vivir un ser humano? ¿Hay un límite biológico?

– La persona más longeva de la que tenemos récords fiables llegó a vivir 122 años, este parece ser el límite biológico de la especie humana de momento. Hay más personas que llegan a vivir hasta 115 años, y bastantes más que llegan hasta los 100 años. La esperanza de vida está alrededor de los 85 años, pero sigue aumentando gracias a los avances de la ciencia y a la mejor alimentación y mejores hábitos de vida. La mayor esperanza de vida a partir de los 65 años la tienen los países nórdicos coincidiendo con que son los más avanzados socialmente. Además, los países nórdicos son también los que tienen mayores índices de envejecimiento activo.

– ¿Cuál ha sido el avance clave en investigación sobre envejecimiento?

– El gran avance en estas dos últimas décadas ha sido identificar, y demostrar cuáles son los procesos moleculares claves que son responsables del envejecimiento celular. Se ha demostrado que estos procesos moleculares llevan al deterioro de la función de las células, incluidas las denominadas células madre, y con ello a la pérdida progresiva de la funcionalidad de los tejidos y a la enfermedad. De hecho, hoy pensamos que las enfermedades son consecuencia de este proceso de envejecimiento celular, lo cual explica por qué el mayor factor de riesgo para desarrollar la mayor parte de las enfermedades es la edad. De nuevo, estos procesos moleculares que llevan al envejecimiento celular son influidos tanto por factores ambientales como genéticos, y subyacen a ambos.

– ¿Por dónde continúa la investigación?

– El envejecimiento celular ocurre antes de que ocurra la enfermedad y esto pone de relevancia la importancia de encontrar biomarcadores que nos indiquen si hay personas que envejecen molecularmente más rápido de lo normal, ya que esto indicaría que tienen un riesgo más alto de padecer enfermedades de manera prematura. Antes he mencionado que uno de estos procesos moleculares es el acortamiento progresivo de unas estructuras que protegen a nuestros cromosomas, los llamados telómeros. Esta erosión de los telómeros está determinada genéticamente pero se puede acelerar por malos hábitos de vida. Cuando los telómeros llegan a una longitud crítica, esto es detectado por las células como un daño irreparable cuya consecuencia es la muerte o senescencia celular, así como que las células madre dejen de regenerar los tejidos. Esta incapacidad de reparar los tejidos a su vez lleva a la disfunción de órganos y a la aparición de la enfermedad.

– ¿Qué peso tienen los genes en el proceso?

– Hasta un 20% de la longevidad se puede explicar por factores genéticos. Esto se ha visto con el estudio de la longevidad de gemelos univitelinos, y por lo tanto, genéticamente idénticos. El 80% de la longevidad se determina por factores ambientales. Aunque, como he dicho antes, los mecanismos moleculares del envejecimiento que subyacen tanto a factores genéticos como ambientales son los mismos y se han identificado en las dos ultimas décadas.

– ¿Se puede retrasar el envejecimiento?

– Sí, se puede retrasar el envejecimiento, o lo que es lo mismo, se puede alargar el tiempo de juventud. Esto se demostró por primera vez en los gusanos ‘C. elegans’ gracias al trabajo de la científica Cynthia Kenyon, entre otros, que conseguía extensiones muy significativas de la longevidad de estos gusanos alterando sus genes. Nosotros lo hemos demostrado recientemente para el caso de los telómeros en ratones. Si generamos ratones que tienen un mejor mantenimiento de los telómeros, estos presentan un retraso de todas las enfermedades y viven más. Esto lo hemos demostrado tanto modificando los genes, como con el uso de terapia génica para reactivar la enzima telomerasa y así rejuvenecer los telómeros. Recientemente, hemos mostrado que esta terapia génica con telomerasa es efectiva en la prevención y tratamiento de una de las enfermedades más prevalentes asociadas al envejecimiento, el infarto de miocardio, demostrando que es el envejecimiento celular una de las causas de esta enfermedad.

– ¿Cuál ha sido el último gran descubrimiento sobre el envejecimiento?

– Más que un solo gran descubrimiento, ha sido el demostrar que el envejecimiento se puede modular (retrasar o adelantar). Esto ha sido gracias a determinar las rutas moleculares subyacentes al envejecimiento y demostrar su importancia en modelos animales modificados genéticamente.

– ¿Cuál sería el descubrimiento estrella?

– Que se pueden retrasar las enfermedades, incluso se pueden prevenir y tratar más eficientemente, si retrasamos o revertimos el proceso de envejecimiento celular.

– Uno de los grandes retos de la longevidad es la atención a la dependencia. ¿Se logrará vivir más años con salud?

– Solo se consigue vivir mas años si hay más salud, menos enfermedad. Si ahora vivimos más es porque vivimos mejor y más sanos durante más tiempo. De nuevo, en los países nórdicos, que son los que más esperanza de vida tienen tras los 65 años, esto se correlaciona con un mejor estado de salud y con menos enfermedad.

– ¿Ahora mismo podemos saber cuánto vamos a llegar a vivir?

– Poblacionalmente se puede determinar la esperanza de vida y cómo ésta se va modificando (aumentando) cada década. Otra cosa es poder determinar cuál es la esperanza de vida de un individuo, para ello aún necesitamos avanzar en ser capaces de medir el envejecimiento celular mediante el uso de biomarcadores, de tal modo que podamos detectar el problema e intentar solucionarlo mucho antes de que aparezcan las enfermedades.

http://www.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/salud/201502/21/longevidad-depende-genes-habitos-20150220180139.html

Acerca de Psicólogo Pablo

Soy Psicólogo, con Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.
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